La tecnología como un diálogo educativo
La escuela se encuentra hoy atravesada por la inteligencia artificial, las pantallas y las redes sociales. Más allá de la mirara sobre el potencial de estas herramienta o el temor que se tenga sobre estos recursos, lo que está en juego es cómo acompañar a las infancias y repensar el rol docente en este escenario de cambio constante.
En la clase abierta “Más allá de la IA: Tecnología, aprendizaje y el futuro de la escuela”, la investigadora y docente Silvina Casablancas compartió experiencias y reflexiones sobre cómo la escuela puede dialogar con la tecnología y transformarse a partir de ella.
Escuchar a infancias y adolescencias: el punto de partida
Casablancas remarca que atender a las demandas de chicos y chicas es un aspecto que suele estar desatendido. Su investigación con infancias de 9 a 12 años mostró que pocas veces se les pregunta qué esperan o necesitan de la tecnología. Sin embargo, sus voces son claras: piden celulares propios —muchas veces porque los de su familia no alcanzan—, los usan para ayudar en tareas comunitarias o familiares, y sobre todo reclaman la atención de los adultos: “Que dejen de mirar el celular y nos escuchen.”
Este información revela la importancia de poner en primer plano los intereses y experiencias de estudiantes y de integrarlos a la escuela como base para construir ciudadanía digital.
La escuela como pilar democrático y cultural
La escuela mantiene un valor insustituible, afirma Casablancas: es un espacio central de la democracia y un lugar donde se abren horizontes culturales plurales. Pero advierte que el diálogo entre escuela y sociedad se ha debilitado, y que es necesario reorganizar la institución para que estudiantes y docentes y vuelva a experimentar el espacio escolar en sintonía, desde un espacio de construcción de lo común.
Ese ajuste no implica renunciar al rol histórico de la escuela, sino actualizarlo para que el aula siga siendo un espacio colectivo donde se producen nuevas formas de conocimiento y vínculos significativos
El celular: ¿enemigo o aliado?
Uno de los debates más actuales gira en torno al celular en el aula. Para Casablancas, la clave no está en prohibir: “Prohibir no es educativo. El celular puede ser un aliado si hay un contrato pedagógico.”
Ese contrato, explica, debe ser acordado entre docentes y estudiantes, considerando edades y contextos. Así, el dispositivo deja de ser una fuente de distracción para transformarse en herramienta creativa: producir un video literario, grabar un podcast o diseñar materiales que vinculen intereses juveniles con contenidos escolares. En este sentido, los celulares son comparables a un SUM digital: espacios de múltiples usos que pueden potenciar el aprendizaje cuando se les da un lugar con sentido dentro de la escuela.
Inteligencia artificial y el desafío del pensamiento crítico
Ahora bien, uno de los focos centrales de la discusión actual entonces es, la irrupción de la inteligencia artificial, entendiendo que se trata de mucho más que de la llegada de una herramienta adicional. Obliga a redefinir qué enseñamos y cómo lo evaluamos. La IA simplifica procesos y da acceso a información inmediata, pero el conocimiento requiere elaboración personal, reflexión y transferencia de saberes previos.
Por eso, señala Casablancas, la escuela debe convertirse en una especie de señal de tránsito en el mundo digital: enseñar a detenerse, comparar fuentes, identificar noticias falsas y ejercer pensamiento crítico frente a los mensajes que circulan en redes, plataformas y algoritmos. Este es, quizás, uno de los desafíos más urgentes de la educación en tiempos de sobreinformación.
Una invitación a docentes: cambiar para conectar
Hacia el final de la clase, Casablancas no ofrece conclusiones acabadas, sino una pregunta que abre reflexión:
“¿Qué te gustaría cambiar de tus prácticas docentes para que tu enseñanza conecte y genere alegría?”
La transformación educativa, afirma, no depende de modas tecnológicas ni de mandatos externos, sino de mantener lo pedagógico como brújula y animarse a rediseñar junto con los estudiantes. El futuro de la escuela se juega en esa capacidad de escuchar, dialogar y transformar las prácticas cotidianas.
👉 Mira la clase completa en nuestro canal de YouTube: “Más allá de la IA: Tecnología, aprendizaje y el futuro de la escuela”, con Silvina Casablancas.