Una escuela que emociona y transforma
En “Una escuela emocionante”, Mónica Coronado invita a pensar cómo los vínculos y el cuidado fortalecen el aprendizaje y la comunidad escolar.
Durante la clase abierta “La Escuela Emocionante”, la psicopedagoga Mónica Coronado invita a reflexionar sobre la dimensión emocional de la vida escolar. Las instituciones, señala, no son solo estructuras académicas: transmiten climas que pueden ser acogedores y motivadores, o bien hostiles y desgastantes.
Estar, volver y pertenecer
Una escuela emocionante es un espacio en el que las personas quieren estar, al que desean volver y en el que eligen participar y contribuir en diferente momentos. Allí se promueve la curiosidad, el diálogo y la sensación de pertenencia. “Las instituciones no hablan de sí mismas, pero transmiten, y eso es perceptible” recuerda Coronado, citando a Bernardo Blejmar. Ese clima emocional es clave para el bienestar y para la calidad del aprendizaje, no solo de estudiantes, sino también de toda la comunidad educativa en general.
Creando confianza, respeto y comunidad
Cuando el clima institucional es inseguro, la emoción que predomina es la soledad, una de las más dolorosas tanto para docentes, como para equipos directivos y cuerpo no docente. Por el contrario, una escuela emocionante se sostiene en tres pilares: respeto, confianza y esperanza. “Educar es conmover: mover y emocionar al otro” enfatizó Coronado.
Para lograrlo, es necesario asumir que todos —no solo los equipos directivos— somos responsables de generar entornos seguros, confiables y hospitalarios. Una comunidad educativa se construye desde la disponibilidad para recibir al otro, desde proyectos compartidos y desde una comunicación que priorice la colaboración por sobre la competencia.
👉 Mira la clase completa en nuestro canal de YouTube: “La Escuela Emocionante”, con Mónica Coronado.
Mónica Coronado es psicopedagoga, licenciada y profesora en Ciencias Psicopedagógicas. Actualmente es docente de la Diplomatura de Emociones en el aprendizaje, de Aula Abierta y la Universidad Nacional de Villa María.